EJEMPLO: No:75
Me recuero de mi viejo,
en su ceñudo entrecejo;
cuando lecciones de vida,
me daba con armonía.
Se:
Recto, tenaz, bondadoso
y también muy generoso;
no inviertas jamás tus días,
en acciones indebidas.
-
Agradecido, se siempre,
no seas indiferente;
respeta tu propia sangre,
también, en tus venas arde.
-
Me decía con orgullo,
nunca de hagas de lo ajeno;
siempre destila veneno,
y eso, jamás será tuyo.
-
Claro está, que se podrá,
vivir en comodidad;
pero dime, ¿ que acomoda el alma ?,
cuando se pierde su calma.
-
Yo, te diré nieto mío.
De tesoros materiales,
me olvidé y de sus males;
solo guarde mis sentidos,
para saberme querido,
y con ellos supe siempre,
enseñarte a ser DECENTE.
Humberto Restrepo-
Comentarios
Publicar un comentario