DESEO. No:36
He notado que me miras.
con singular insistencia;
a tu mirada ordenando,
derrotar mi resistencia.
Lascivamente tus ojos,
emiten un brillo extraño;
yo, por dentro me sonrojo,
y te imagino, a mi amaño.
Sin duda, los dos sabemos,
lo que el deseo trasmite;
y yo lo ataco, sin peros,
como al virus de la gripe.
Es un ataque, puntual,
no es alevoso, es frontal;
su premio es la saciedad,
que acaba con la ansiedad-
Mas puede haber un rebrote,
con una nueva mirada;
es el deseo un padrote,
y sin él, la vida es nada.
Y sin él, la vida es nada,
increíble es, pero cierto;
que este divino tormento,
comienza, en una mirada.
Humberto Restrepo:
El sutil arte de amar
ResponderBorrarNo bastaría un diccionario para decirnos las mil y una forma, como nace el Amor. Una mirada mutua al cielo sin conocerse , logra que en ese instante,nuestros azules se mezclen.
ResponderBorrar